De cómo ganarse la vida y otras yerbas …. (Parte II)

Después de nuestra experiencia con los arándanos, las zanahorias y las cebollas, se nos ocurrió que era un buen momento para viajar un poco, así que arrancamos directo para el sur!Entre ciudad y ciudad, paseo y paseo, aplicamos a nuestra primer posición por alojamiento. Resulta que acá podés trabajar por alojamiento y muchas veces también por comida, es una linda opción cuando andás en plan de viajero y no querés gastar plata o cuando simplemente andás buscando trabajo y no querés vaciar tus arcas.
En el Glaciar Franz Josef tuvimos nuestra primer experiencia de este tipo, resulta que la cadena internacional de hostels YHA tiene un programa que se llama voluntariado, que es precisamente trabajo por alojamiento.
Aplicamos por mail, nos llamaron, confirmamos días y condiciones y comenzamos!
Estuvimos allí unos diez días más o menos, el pueblito es mágico, montañas nevadas, arcoíris enteros, cuevas con gusanos luminosos, tracks increíbles y un glaciar.
El YHA de Franz Josef es literalmente genial, súper hogareño, gran living, piano, guitarra, muchos juegos de mesa, sala de TV, cocina enorme, patio con parrilla y hasta sauna!
Trabajábamos 3 horas por día 5 días a la semana y teníamos 2 días libres, o sea, para nosotros esto fue un negoción! Las actividades diarias?  Hacer las camas, limpiar los baños, aspirar todo el lugar, doblar las sábanas y toallas limpias y acomodarlas en los estantes correspondientes, limpiar la cocina, vidrios, sacar la basura y asegurar el reciclaje correcto… creo que no me olvido de nada, pero ya se pueden imaginar como era la movida.  El ambiente de trabajo era buenísimo, eramos tres voluntarios compartiendo la habitación, nosotros dos y nuestro amigo Peter (de Alemania)…. En nuestros momentos libres hacíamos tracks, nos sentábamos en el living frente al hogar con un libro y un café con leche, tocábamos el piano o la guitarra, cantábamos … armábamos rompecabezas y socializábamos con cuanta persona agradable nos cruzábamos.
Allí conocimos gente copada de todas partes, de Finlandia, Alemania, Francia, Brasil, Austria, Chile, Argentina, podría seguir con la enumeración renglones y renglones, pero voy al grano, lo más lindo fue que con todos compartimos excelentes momentos y la vida es eso, momentos que no debemos dejar que pasen así nomás frente a nuestras narices…
Henry, la aspiradora!
 
Placer en Franz Josef

Al mes y medio de esta experiencia caímos en Christchurch, un lugar del que les hablaré más adelante (palabra de girl-scout).
En esta inmensa ciudad, Ale y yo trabajamos en lugares distintos… yo estuve en una fábrica de papas fritas frescas (vieron las de bastones que te dan cuando comprás una hamburguesa? … bueno, de esas) estas papas se reparten por toda Nueva Zelanda (Isla Norte e Isla Sur) y siempre están frescas, o sea, no se congelan, entonces el trabajo diario es altamente movido, porque los pedidos salen tipo trompada de loco.

Yo trabajaba de 6 am a 3 o 4 pm (según el día), es una pena que no tenga ninguna foto mía con sensual apariencia de operaria de fábrica (?). El uniforme era un mameluco blanco, botas de goma blancas, anteojos transparentes, cofia en la cabeza, protector auditivo de seguridad, guantes de latex y delantal de plástico  (rojo o azul, según la actividad del momento)… una diosa del Olimpo eh!En este lugar hacía diferentes cosas, bien temprano tenía que seleccionar papas crudas y sacarle con un cuchillito las partes feas o negras para que queden impecables para pasar por la máquina, ser cortadas en bastones y luego entrar por la puerta grande a la freidora gigante. (Debo confesar que cuando me aburría, les hacía caras a las papas con el cuchillito).
Otra cosa que hacía era pararme en la cinta donde ya venían fritas y tirar en un cesto grande todos los bastones que eran feos o que estaban muy cocinados, o que tenían alguna parte oscura.
Y lo que más me mandaban hacer (porque se ve que era buena jeje) era embolsar las papas o armar los palets, embolsarlas era una actividad al estilo CrossFit! Cada 10 segundos (contados por timer al costado en la pared) un tubo me “escupía” a la bolsa 9 kg de papas fritas, tenía que controlar el peso, levantar la bosa de papel de ahí y ponerla en una cinta para que la cosan, la pasen por el detector de metales y la pasen al palet, darme vuelta, poner otra bolsa en el tuvo y recibir otros 9 kg de papitas …. Perdí la cuenta de cuantas veces me aprenté los dedos con la abrazadera que apretaba las bolsas, ahora repitan esa actividad en su cabeza e imagínenme haciéndola durante 5 horas seguidas … o sea … sin comentarios!
Armar los palets era prácticamente lo mismo, estaba en el extremo de la cinta, detrás del detector de metales y cada 10 segundos recibía 9 kg de papas, acomodaba cada bolsa en el palet (había una forma específica de hacerlo), le escribía el Best Before (fecha de vencimiento) y envolvía el palet con film …. Si la actividad anterior era CrossFit, esta era cardio puro, corría cual loca alrededor del palet con el rollo de film gigante durante 5 segundos, hacía pausa al llegar a la cinta para recibir la siguiente bolsa, completar un piso y volver a correr con el film, recuerden que las bolsas llegaban a mi cada diez segundos.
Cuánto duré? … dos semanas y dos días!!!! … si gente, ese lugar no era para mi, un día me desperté y le dije a Ale:
– Si hay un momento en la vida para dejar sin remordimientos un trabajo que no me gusta, es este! (El estuvo completamente de acuerdo)
Reprogramé mi despertador a las 8.30 y volví a dormir…. Cuando me desperté envíe mi mail de renuncia, que momento más placentero!
Nos fuimos de Christchurch con la “brújula” en mano, el destino nos dirigió a Mount Cook! (lugar del que también les contaré más adelante), estuvimos trabajando por alojamiento dos semanas en el YHA de ahí, como es una cadena de Hostels el voluntariado es igual en todos y los hostels son igual de lindos y hogareños en todas partes.
 

Ya les conté de qué se trata este trabajo, la diferencia aquí es que eramos un montón de voluntarios y el lugar no era tan grande, en total tenía 70 camas entre dormitorios grandes y habitaciones en suite … así que el trabajo era reee tranqui! …
Un día, después de haber hecho las habitaciones en suite viene el manager y me dice:
– Me mostrás cómo hacés las camas? Porque te quedan muy bien y los huespedes me dijeron que les gusta.
… Me sentí tan bien como cuando entregué mi primer informe psicotécnico! jajajajaj
 

En Mount Cook lo pasamos de maravilla, nos conocimos con Ana (Argentina) y Kerstin (Alemana) que eran voluntarias como nosotros, juntos hicimos tracks, empanadas, bizcochuelos, miramos películas y tomamos mucho mate!
Pasamos allí dos semanas excelentes!

Mate y bizcochuelo con Ana
Dándole alegría alegría a nuestros corazones con empanaditas caseras!

Y así a grandes rasgos es el tema de ganarse la vida de este lado del mundo… Actualmente tenemos un trabajo de en serio (o sea, nos pagan) y más adelante les contaré de que se trata, ahora estamos viviendo en el estado que más nos gusta de Nueva Zelanda: Otago. Estamos en un pueblo/ciudad que se llama Queenstown … a pasitos del increíble Wanaka y a horas de manejo de los fiordos!

No sabemos si este es nuestro lugar en el mundo, no sabemos si existe un lugar en el mundo para cada uno, lo que sí sabemos es que si de pronto sale quedarnos por acá, estaremos más más que felices!

 

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