Ch de Christchurch …

CH
  1. f. Dígrafo que, por representar un solo sonido consonántico de articulación africada, palatal y sorda, como en mucho o noche, es considerado desde 1803 cuarta letra del abecedario español. Su nombre es che.
    O
    RTOGR. En la escritura es inseparable.Real Academia Española © Todos los derechos reservados

Podría escribir sobre charcos, sobre chicos, chinos, podría escribir sobre chistes, churros o chocolates, pero decidí contarles un poquito sobre Christchurch, que se pronuncia algo así como Craischrch y su abreviación es Chch.Se encuentra en la isla sur de Nueva Zelanda, en el estado de Canterbury. Esta ciudad tiene un historial, mejor dicho un prontuario de sismos, en septiembre de 2010 hubo un terremoto a pocos kilómetros de Christchurch, de una magnitud de 7.1, en febrero de 2011 hubo otro pero esta vez en Christchurch y la magnitud fue de 6.3, hubieron muchos aftershocks y 185 personas perdieron la vida.
No voy a ahondar en todo esto, creo que con lo que mencioné se pueden hacer una idea de lo que pasó y de lo destruida que quedó la ciudad, de todas maneras les dejo un link si tienen ganas de leer un poco sobre eso February 2011 Christchurch earthquake
 
 Es moneda corriente escuchar entre los viajeros:
-Christchurch? … naaaa, ni vayas, es horrible, te re deprime!He escuchado de todo sobre la pobre Chch, me han dicho que tenía una nube negra encima, que todo lo maligno la rodeaba, que era la sucursal de Mordor! … me han dicho que era triste, pero nadie me había preparado para lo que encontré.Llegamos el 30 de mayo por unas entrevistas laborales, ni bien terminamos con nuestro cometido nos dispusimos a dar un paseo por tierras desconocidas, yo constantemente buscaba esta nube negra y el manto de depresión cubriendo todo, también había preparado la cámara porque por ahí lograba fotografiar a los jinetes del Apocalipsis que supuestamente se dan un par de vueltas cada día.
… Me quedé con las ganas, porque honestamente nunca encontré la nube, los jinetes estaban de vacaciones y la depresión aparentemente estaba en su polo maníaco.

Qué encontré?


Vida, fortaleza, sonrisas, resiliencia, encontré desarrollo industrial y mucho trabajo…. descubrí que la gente de esta ciudad posee una de las armas más valiosas para enfrentar las situaciones complicadas, la solidaridad y las ganas de vivir.
 
Mensajes que dejan los chicos y adultos en los enrejados de las construcciones.

Me encontré a mi misma emocionada cada vez que paseaba por la ciudad, cada vez que aprendía algo nuevo sobre ella, cada vez que algún habitante me contaba una anécdota.Vivimos en Chch alrededor de mes y medio/dos meses, trabajamos allí y luego decidimos partir, la ciudad resultó muy grande para nosotros, hay mucho tránsito, muchos habitantes (casi 400.000), hay literalmente mucha ciudad y nosotros estamos en ese momento Zen de la vida en el que si el pueblo tiene dos cuadras mejor, no vinimos en busca de ciudad, todo lo contrario. Pero no nos fuimos de Chch porque era triste y maligna, nos fuimos simplemente porque hoy por hoy no se ajusta a lo que buscamos. Siendo realistas no es la ciudad de los sueños, pero está muuuuy lejos de ser lo que muchos dicen que es.Dando vueltas por allí, ya sea caminando a la salida del trabajo o bien paseando cual barrilete al viento, respiraba constantemente buenas vibras, energía positiva, no se como explicarlo, pero había algo en el lugar que reconfortaba.

El jardín botánico es uno de mis lugares favoritos de Christchurch, pasear por ahí es un escape de la “gran ciudad”, no se escucha un auto, solo el viento, los patos, los pajaritos, en muchos sectores chicos jugando y gente haciendo deporte.

Jardín Botánico (tomada por Ale)
Jardines (tomada por Ale)
 

En el centro, cerca de la biblioteca pública (una de ellas, porque hay como cuatro), hay un paseo muy lindo, con locales para tomarte un café, almorzar, mirar vidrieras o comprarte chucherías – o sea, carteras, almohadones de colores, cuadernos con tapas locas y biromes acordes, etc, etc-

Hay bancos de madera para sentarte bajo el sol a charlar con amigos y hay un gran mural con fotos de sonrisas recolectadas por todo el país para la ciudad después del terremoto, sonrisas para dar fuerzas, para dar ánimo, sonrisas optimistas. (Acá un link por si les interesa Smile for Christchurch)
 
Smile for Christchurch
 
Paseo de colores
 
 
En el centro hay muchos sectores baldíos, donde habían edificios destrozados por el terremoto que ya los han tirado abajo y ahora están viendo qué ponen en su lugar…. mientras tanto, hay un proyecto que se trata de llenar los baldíos con colores, con arte, con bancos, con palets y alfombras verdes, con flores, con actividades los fines de semana, baldíos que no son baldíos, que son espacios públicos y son disfrutados como tales.
Hay otros lugares que mientras esperan ser llenados se usan como estacionamientos, pero gratis, esto está genial porque al ser una ciudad grande es difícil encontrar un lugar para estacionar y que no ocasione gastos.
 
GAP filler (“baldío” en pleno momento musical de un fin de semana)
 
 
Chch es una de las ciudades donde más ciclistas vi acá en Nueva Zelanda, claro, porque al ser enorme, casi plana y con muchísimo tránsito, la cultura del pedaleo se impone con fuerza día a día, eso me encantó!
 
Tiene una de las galerías de arte más lindas que vi en el país, dejando de lado el museo Te Papa de Wellington.
 
Galería de Arte de Chch
Galería de Arte de Chch
 
Christchurch tiene su propio superhéroe, (Chan! esto no se lo esperaban) resulta que después del terremoto este anónimo disfrazado hoy conocido como Flat Mat se puso a juntar comida, ropa, artículos de primera necesidad y por las tardecitas repartía lo recolectado a todas las familias afectadas por el sismo.  Hoy por hoy organiza eventos para apoyar a la reconstrucción de la ciudad y continua su cruzada solidaria en favor de aquellos menos afortunados.

Los psicólogos de Chch atienden gratis a niños y adultos que vivieron la traumática experiencia del sismo.

 
Conmemoración temporaria a las 185 personas que se llevó el terremoto.

Hay mucho trabajo y las industrias sponsorean a todos aquellos que están dispuestos a darle una oportunidad a la ciudad.
 
 
Yo creo que Christchurch está lejos de ser una ciudad fea y triste, en mi opinión debe estar orgullosa de sí misma, es una ciudad fuerte, solidaria, amigable, una ciudad feliz y recibe a todos con los brazos abiertos.
 
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