D de Descubrir …

Nunca pensé que esta letra me traería tantos problemas!!
Convengamos que es bastante común y que no tenemos que revolver en lo profundo de nuestras cabezas para encontrar palabras que comiencen con D.
El problema, creo yo, es que hay demasiadas palabras con D!!!
 
Cada vez que estoy por escribir en este hilo de las letras, lo primero que hago es el conocido torbellino de ideas, esta vez aparecieron millones de palabras y al mismo tiempo nada de inspiración.
Cuando me dije “Vamos a escribir con D”, pensé en delfines, en diversión … dirección y dificultad. Pensé en Dinamarca y en el dulce de leche. Aparecieron la disciplina, los dialectos, la diversidad y los dragones, aparecieron las dudas, la determinación, el dilema y hasta el Dalai Lama! …
 
Como no nací para ser perfecta, sino para ser feliz, acá les dejo lo que salió y que aunque no es perfecto me hizo feliz cuando lo terminé.
D de Descubrir …
 
Hace un tiempo atrás descubrí que aquellas cosas que me generan mariposas en el estómago, la mayoría de las veces me hacen piantar un lagrimón de la emoción.
 
Descubrí que no se todo sobre mi el día que me encontré emocionada por algo que no sabía que podía conmoverme al punto de nublarme la vista. Me encontré conmovida hasta las lágrimas (tipo loca), con solo mirar un paisaje, se me viene a la mente el día que vi delfines por primera vez en Milford Sound, estaban saltando, se veían tan puros y bellos en su habitat natural, que me emocionaron al borde del moqueo, no me pude resistir frente a ese espectáculo perfecto, que honestamente como seres humanos que dañamos irreparablemente el medio, no merecemos disfrutar.
 
Me emocionan las montañas, a veces me quedo tildada mirándolas por un rato (mientras trabajo), completamente embobada.  
 

El azul del agua de los lagos (que desde el otro lado del mundo deben creer que es photoshop, pero les juro que no, hay que estar acá y ver ese azul para creerlo), el aire puro, las ovejas con sus corderitos y lo protectoras que son cuando alguien se acerca, me descubrí en contacto con la naturaleza, con una naturaleza viva, que te habla y que te escucha y en este descubrimiento me emocioné de nuevo. Tampoco crean que vivo llorando, pero hay ciertos momentos sublimes en los que siento que mi corazón para solo para admirar la belleza del alrededor.

 
Descubrí hace pocos días la nostalgia disfrazada de antojo, una tarde de lluvía hace una semana atrás, mientras arreglaba una cama, descubrí que tenía ganas de comer torta frita, rarísimo, porque nosotros jamás hicimos torta frita, nunca compramos y las veces que comimos fue porque algún amigo había hecho y nos invitó (como dos veces en más o menos siete años)… sin embargo, descubrí que quería comer torta frita … por qué?? pura y claramente nostalgia disfrazada de antojo!
Por supuesto no comimos torta frita, pero este tema quedó dando vueltas en mi cabeza y fue ahí cuando descubrí que hoy, a casi 9 meses después de estar en este país, comencé a extrañar algunas veces con un nudo en la garganta.
Elegir es renunciar, como todos lo sabemos, yo sigo eligiendo esto y soy completamente feliz, me siento plena, relajada, alegre, sin embargo, hay días en los que inevitablemente extraño aquello que dejé “atrás”. En mi mundo ideal, traería todo eso acá conmigo, todas esas cosas, toda esa gente que quiero y que está desparramada por Argentina, pero en esta vida uno de los desafíos claves es ser feliz con lo real vs. lo ideal, por suerte creo que lo estoy haciendo bien, pero insisto, los traería a todos para acá!
Descubrí también que cuando estamos lejos de los nuestros, nos predisponemos de una forma distinta a crear vínculos afectivos con los demás y eso nos permite encontrar hermosas personas y compartir en una fracción “insignificante” de tiempo momentos completamente valiosos que permanecerán en nuestros corazones.
 
 
Me tomo “5 minutos,” me tomo un cappuccino para el alma

Otra cosa que descubrí es que mis habilidades culinarias han mejorado de una forma increíble estos últimos meses, aprendí muchas recetas nuevas y puse en práctica las empanadas caseras, que hasta ahora vienen teniendo un éxito bárbaro entre los comensales.

Descubrí que el dulce de leche casero me gusta muchísimo más que el comprado y déjenme contarles que el mejor dulce de leche que probé en mi vida lo hizo mi amiga Ana con leche de campo, una genia, nos trajo un frasco de regalo! (si, es obviamente Ana, la que la tiene re clara en la cocina, la misma de la torta de L&P en Mount Cook para los que leyeron la letra B)
Descubrí que disfruto infinitamente de mis días off cuando uno de ellos lo tengo en modo social y aventurero y el otro lo uso solo para mi, para leer, pensar, escuchar música, meditar, escribir … para hacer ese stop que muchas veces más que un stop es un “recalculando”, no me gusta dejarme llevar por la inercia de los días, disfruto siendo protagonista de mi vida y no una actriz de reparto. (Parafraseando a mi peluquero de Argentina -Saludos a Gus por si nos está leyendo!-)
 
Day off mío y solo mío (desayuno)

Finalmente, ya que estamos hablando de ser protagonistas de nuestras vidas y de la letra D, les dejo una frase inspiradora del Dalai Lama:
 
“ Una vez al año ve a algún lugar en el que nunca hayas estado antes.”
 
Recuerden que a veces, simplemente cruzando una calle nos movemos de nuestra zona de confort, crecemos y llegamos a un lugar en el que nunca antes estuvimos!
 
 
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