J de jardín (Parte I)

Debo confesar que no soy buena con la botánica -me imagino que esta confesión no shockeó a nadie-, la realidad es que el amor por la naturaleza lo fui cultivando de grande, es un amor elegido y en esta relación todavía hay muchas muchas puntas para limar (la relación de la naturaleza y yo).
He decidido no tener ni una planta hasta no aprender como es esto de mantenerlas vivas y felices, me cansé de matar plantitas…. hasta creo que murmuran entre ellas cuando me ven pasar.

O sea, la próxima planta/flor que resida con nosotros será previamente elegida e investigada, sabré qué le gusta, frío o calor, cada cuanto quiere agua, si quiere estar afuera o adentro, que tamaño de casita quiere…
… Después de tener éxito con la primer planta con flor me sentiré capacitada para tener una segunda, tercera, cuarta, etc, etc,  hasta tener un jardincito.

Cómo me gustan los jardines!!

De muy chica vivía en una casa pero era pequeña y no tenía patio, mi mamá no era muy “rodillas verdes” que digamos, no teníamos ni una maceta con florcitas. Después nos mudamos a otra casita, esta sí tenía patio y el mayor acercamiento que tuve con la naturaleza en esa época fue con el banano que estaba cruzando la medianera, no tuvimos una buena relación ese banano y yo, me asustaba de noche y encima albergaba murciélagos…
Más adelante nos mudamos a un departamento, tampoco teníamos plantas y mucho menos un jardín, los años pasaron conmigo saltando de un departamento a otro y nunca una plantita!

En 2010 Ale me regaló un lirio, se llamó Lilly (pronunciada la segunda sílaba con ‘ll’) es mi flor preferida, me duró un tiempo y se murió (algo que no me sorprendió mucho incluso cuando le había puesto empeño en mantenerla viva). Al tiempo resucitó al mejor estilo “cementerio de animales”, porque volvió pero no era la misma y nunca más dio ni una flor, después se volvió a morir.

Más adelante tuvimos una planta de tomate, “Tomatino” -Si, re originales los nombres-.
Mr Tomatino vivió bastante por suerte, por lo menos un año, pero cuando nos mudamos de departamento no se sintió cómodo y a los pocos meses de estar en la nueva casa pereció…. Esa es mi corta experiencia con la natura en mis manos, está dentro de mis resoluciones de vida, dentro de mi bucket list y dentro de todas las listas que hice, tener un jardincito, tener florcitas y por sobre todo mantenerlas vivas, he dicho!
Además en algún momento no muy lejano quiero hacer check en el item: Plantar un árbol.

Listo, ahora que me siento libre por dentro luego de haber hecho estas declaraciones, les cuento sobre los jardines.
Pero primero veamos… Qué es un jardín? Busqué en el diccionario y en algunas páginas, la wikipedia nos da una linda explicación sobre esto, dice que la palabra jardín viene del francés ‘huerto‘ y que es una zona de terreno donde se cultivan especies vegetales, con posible añadiduras de otros elementos como fuentes o esculturas para el placer de los sentidos. En castellano se llamaba antiguamente ‘huerto de flor‘ para distinguirlo del huerto donde se cultivaban hortalizas, la adopción de la palabra en francés hizo más fácil la distinción entre uno y otro.

Me gusta mucho visitar jardines, me encanta, ya sean grandes o pequeños, antiguos e históricos o nuevos y con hambre de aventuras. En ‘J de jardín’ voy a mencionar solo dos jardines, me costó mucho elegir dos nada más… así que más adelante como quien no quiere la cosa seguro irán apareciendo los otros.

Vamos a comenzar con este jardín que me arrancó un suspiro de ternura, una tarde de abril del año pasado estábamos caminando por nuestro barrio (en ese entonces en Havelock North en la isla norte acá en New Zealand), mientras caminábamos y conversábamos íbamos sacando fotos de flores y árboles, la zona es muy pintoresca.
De pronto se acercó una señora y nos dijo:
– Señora: Hola chicos, (cómo están y bla bla bla), les gusta sacar fotos de flores?
– Nosotros: Hola señora, (bien, gracias! y usted? bla bla bla) si, nos gusta sacar fotos de flores!
– Señora: Tengo un jardín, vengan conmigo!
– Nosotros: Ok 🙂

Ya en el jardín…

– Señora: Les gustaría tomar una merienda? Les preparo algo fresco.
– Nosotros: Recién merendamos, pero muchas gracias!! Igual nos estamos yendo al parque ahora, su jardín es muy lindo!

… entre pito, flauta y cháchara nos despedimos de esta señora…. después de que nos ofreció la merienda encontré este cartel en el jardín y todo me cerró, creo que algún día voy a volver y la voy a dejar que me malcríe 😀

Bienvenidos a lo de la Abuela, donde los recuerdos son creados y los nietos son mimados.

Para la segunda entrega de la J les voy a contar un poquito sobre los Jardines de Luxemburgo en Paris … mariposas miles en el estómago!!

Mientras tanto los dejo con más fotos del jardín de la abuelita…. que las disfruten!

Entrada al jardín

Bella flor!

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El jardín tiene su encanto, no te lo imaginás así desde afuera…

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